lunes, 31 de diciembre de 2012

El licor del Lord S. Smith preparado por los boticarios argentinos a cargo del museo para conservar los ejemplares taxidermizados.

Hugo Patricio Castello, 2012: MACN en comisión en la Fundación de Historia Natural Félix de Azara

 Lord S. Smith inteligente naturalista inglés, fue presidente de la Linnean Society of London y estaba preocupado por la conservación de los objetos, ya clasificados en colecciones y concluyó que no podía haber un medio más eficaz, que el siguiente licor, cuyos ingredientes eran:
Sublimado corrosivo: 2,5,
alcanfor: 2,3
Espíritu del vino (caña): 1 ft.
En los grandes animales era aplicado por medio de una esponja, que era pasada a diferentes momentos sobre el lado exterior del animal, hasta que estuviera perfectamente impregnado y el licor hubiese penetrado la piel. En pequeños animales se pasaba un pincel de pelos y la operación era realizada de la misma manera. Si el individuo sometido a esta práctica, había sido recientemente preparado, o si había permanecido largo tiempo en la colección, debía permitirse que el licor secara antes de colocarlo nuevamente en su gabinete.
En Francia esta peligrosa composición (mezcla) era reemplazada por una dilución en agua en pequeñas cantidades.
Los boticarios Ferrari y Demarchi preparaban este licor con los ingredientes que tenían en sus propias farmacias o boticas, y de ese modo mataban las polillas que atacaban a las aves taxidermizadas o se comían la madera del cajón de las momias egipcias, aplicando el licor de Smith con un pincel.

PD: en La historia sobre embalsamado, y en preparaciones de anatomía, patología e historia natural, incluyendo un relato sobre nuevos procesos de embalsamado (1840).


Antonio Demarchi: sus escasos fondos para cuidar de los objetos de Historia Natural (1842-1851)


Hugo Patricio Castello, 2012: MACN en comisión en la Fundación de Historia Natural Félix de Azara

Presupuesto y gastos efectuados por Demarchi en el Museo Público de Buenos Aires (Febrero 1842 a Junio 1851) (Extraído del Cuaderno de gastos).

El aporte presupuestario al Museo se mantuvo durante todo ese período en forma invariable en la suma de $ 25.00 mensuales, que apenas alcanzaba para comprar el alcanfor para matar las polillas de la colección. 
El total del dinero aportado durante los 113 meses del período Febrero 1842 a Junio 1851 por el Gobierno de Rosas fue de $ 2825.
Si bien es cierto que las cifras de gastos revelan que no hubo mayor inflación en ese período de 9 años y 5 meses, la suma de si por si era demasiado exigua y sólo alcanzaba para la compra de alcanfor, velas, reparación de los faroles, producir el liquor preservativo Smith, comprar aguardiente como fijador y algunos pájaros embalsamados y otros especímenes, como también para efectuar algunos arreglos y traslados (ver detalle).
Se puede decir que durante un período prolongado del gobierno de Rosas, la colección del Historia Natural del Museo no se vio incrementada, excepto por la compra de 14 pájaros europeos con ojos de vidrio, 1 pez espada, una madrépora, una caparazón de tortuga, dos moluscos, un mono montado, dos fenómenos de una vaca y una ternera (posiblemente fetos con extremidades extras o dos cabezas), un cuadro con un paño, un vampiro y dos crías.
En la compra de especímenes de Historia Natural se invirtió la suma de $ 405 (14,3 %), en alcanfor crudo un total de 1050,6 (37,1%); barniz ,etc. $ 211,6 (7,50%), para liquor preservativo de Smith y aguardiente para las colecciones: $223 (7,89%); hilo de Bramonte, papel, plumas y tinta, etc.: $ 143 ( 5,06%); compostura de faroles y otros arreglos :$ 125 (4,42%); traslados desde la Fortaleza y el Colegio de efectos y maquinaria de Física: $ 50 (1,77$); algunos plumeros, escobas y velas para iluminación del Museo en especial durante las fiestas patrias del 25 de Mayo, 9 de Julio, San Martín de Tours (en Noviembre) y 31 de Diciembre y 1º de Enero: $ 445,6 (15,77%), otros: $951,0(3.67 %) y restó un sobrante a Junio 1851 de$ 71,4 (2,52%).

Lista de las compras de especímenes y de insumos para el Museo Público (1842-1851) efectuados por el encargado Antonio Demarchi (Se respeta la ortografía original).

En $ pesos m. c.
Pájaros europeos
1ª. compra (3) 30
2ª. compra (3) 25
3ª. compra (3) 25
4ª. compra (1) 25
5ª. compra (2) 25
6ª. compra (2) 25

Especímenes para la colección y/o exhibición
Madrépora + cáscara de tortuga 75
Espada de un pez espada + 
Conchas de moluscos (2) 15
Mono montado con ojos artificiales 35
Fenómeno de ternera en frasco 70
Cuadro con vidrio para paño 65
Vampiro (1) e hijos (2) 30
Fenómeno de una vaca 20
Sobrante a Junio 1851 $ 71,40

Alcanfor
1 libra 25
1 libra 25
2 libras 50
1 libra 30
1 libra 25
1 libra 30
1 libra 30
½ libra 11
2 libras 50
2 libras 50
1 libra 19
2 libras 90
2 libras 75
4 libras 100
3/4 de alcanfor crudo 19
4 libras alcanfor crudo 80
6 libras de alcanfor crudo 90
10 libras de alcanfor crudo+ 3 botellas de liquor pres. Smith+2 libras
1 libra de alcanfor + 1 bot. Smith 40
Cera virgen+ l libra de esponjas 175
1 macilla colorada 3
21/4 l de Varniz fina 33.6

Líquido fijador para especimenes y taxidermia
Botella de liquor preservativo Smith 30
Idem para las polillas 16
Idem para las polillas 50
10 varas de platilla 20
Aguardiente 40
5 frascos de aguardiente fuerte 32
1 botella de liquor de Smith 20
Ojos de cristal para las aves embalsamadas 15

Hilo de bramonte
6 varas 10
11 varas 16
9 varas 10

Alambre (101 varas) para montar pájaros 25

Material de escritura
Papel, plumas y tinta 16
Papel oficio 20

Arreglos
Compostura del cajón de la momia 25
Compostura de seis farroles 15
Vidrio (1) 10
Compostura de seis farroles 25
Compostura de 3 farroles 10
Compostura de una cerradura 20
Compostura de 4 farroles 20

Traslados de efectos
De la Fortaleza al museo 25
Maquinaria de Física del Colegio al Museo 20

Insumos de limpieza e iluminación
Plumeros (2) 30
5 libras de velas +1 hilo+ 1 escoba 12
4 lib. de velas (fiestas de mayo) 15
Velas para San Martín 6
Pinceles (2) esponja (1) 14
4 libras de velas 6
Velas para fiestas de mayo 5
Velas para ilum. 9 de julio 5
Velas y fósforos 19
Velas para fiestas de mayo 10
Velas para San Martín 7.4
Velas ilum. el 31/12 y 1/1 8
Velas ilum. fiestas de mayo 8
Velas ilum. 9 de julio 7
Velas fiestas de San Martín 8
Velas ilum. el 31/12 y 1/1 8
Velas 7
Velas fiestas de San Martin 8
12 libras de alcanfor crudo 96
Plumeros (2) 59
10 libras de velas 20
Pinceles (2) y escobilla (1) 25
Velas ilum. 13
Velas fiestas del 27 y 28 Feb 8
Compostura de 4 farroles 16
Velas para fiestas de mayo 8
Velas para 10- 11 de noviembre 6
Velas para ilum. 1/1 4
Velas para fiestas de mayo 5,2




Tapa del cuaderno de ingresos y gastos del Museo (1842-1851) posee el mismo logo que el de Copia de notas (Caparazón de tortuga y aves en la parte superior)



domingo, 23 de diciembre de 2012

La botica frente al convento de Santo Domingo, el inicio de un emporio farmacéutico de la familia Demarchi.

Hugo P. Castello, 2012.  MACN: en comisión en la Fundación de Historia Natural "Félix de Azara".

En 1830 Suiza era un país pobre y muchos de sus ciudadanos emigraban en búsqueda de trabajo y de tierras para cultivar. Antes del siglo XIX, la emigración de los valles suizos era estacional o anual, y fundamentalmente hacia las ciudades de Suiza o de Italia, pero también emigraban a Francia, Inglaterra, Alemania, Austria, Polonia y Rusia.
En el siglo XIX la migración permanente comenzó a dirigirse hacia Norte América y Sur América.(Solamente en 1830 se emitieron 12000 pasaportes).
Hacia 1830 llegó a Buenos Aires Silvestre Demarchi, acompañado por su esposa Serafina Trezzini y sus hijos Marcos, Demetrio, y Antonio. Todos ellos habían nacido en el cantón de habla italiana Tesino (Ticino, Suiza). En tanto los inmigrantes suizos se establecieron en el campo y vinieron de cantones de habla alemana o mixta, como Friburgo y Valais, los habitantes del Tesino decidieron habitar las ciudades, por lo que nadaron un poco en la gran corriente inmigratoria italiana. La mayoría de los suizos residentes en Buenos Aires a mediados del siglo XIX eran oriundos del Ticino. Los inmigrantes suizos que permanecieron en la Ciudad ejercieron varios oficios y profesiones: obreros de la construcción, artesanos, comerciantes, industriales, periodistas, maestros, científicos y educadores. Las condiciones de vida para los ticinenses y otras nacionalidades fueron difícles durante todo el siglo XIX, y en especial por la inestabilidad política y las guerras civiles durante las primeras cinco décadas, y durante la segunda mitad del siglo debido a las epidemias de fiebre amarilla (1852, 1858, 1870 y 1871) y de cólera (1867- 1868, 1886-1887 y en 1894-1895), y la depreciación monetaria.

El retrato al óleo de Antonio Demarchi fue donado al museo el 8/8/1937 por la Sra. María Luisa Demarchi de Gallardo, siendo éste una pieza de alto valor artístico e histórico, ya que constituye el único conocido de quien fuera el segundo Encargado del Museo (1842-1853). En la nota la donante, como disculpando a su antecesor, hace referencia a “una pequeñísima partida que el gobierno asignaba para gastos de conservación” y continua mencionando que “los otros nietos del Sr. Demarchi han donado también al Museo en esta ocasión una libreta en que aquel apuntaba los insignificantes gastos, mensualmente y cuya existencia se ignoraba. Como se ve por éstos y otros antecedentes ,las funciones del Sr. Demarchi fueron más bien de vigilancia y probablemente honararias, pero su nombre merece ser recordado, como ya lo había hecho el ex director, Dr. Ángel Gallardo…. Es el Prof. Doello Jurado quien solicita autorización al Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Dr. Jorge de La Torre para colocar el retrato en la Sala de Dirección del Museo. En la actualidad el mismo se halla expuesto en la Sala de Reuniones, anexa al cuarto de la Dirección. del MACN.

La familia DemarchiEl patriarca de la familia, Silvestre (1792-1851) haba seguido la carrera notarial y ejerció su profesión de escribano en el Ticino desde1815 a 1826. Desempeñó también el cargo de Canciller del Consulado General de Cerdeña en Buenos Aires. Durante 1848-1849 tuvo lugar la primera guerra italiana de la independencia, el reino de Cerdeña aliado con otros estados italianos contra Austria. Durante ese período fue nombrado Regente. Poco tiempo después volvió a su patria y falleció en 1851
Fue el dueño principal de la botica instalada frente al convento de Santo Domingo, en la calle Defensa 185, que le compró al boticario Carlos Ferrari, cuando éste decidió retornar a Italia en 1842. En pocos años se había convertido en un suizo pujante y visionario que le dio posteriormente un gran impulso a la firma, Demarchi incorporándole, además, una sección droguería al por mayor y un laboratorio. fueron, por último, sus herederos quienes, hacia fines de siglo, resolvierán mudar La Estrella -farmacia y droguería- a la esquina de Alsina y Defensa.

Marcos al igual que el resto de su familia se dedicó a la botica y posteriormente droguería, pero además fue socio de la Casa Bagley, socio fundador de la Sociedad Farmacéutica y Bioquímica Argentina, de la Sociedad Filantrópica Suiza y desempeñó la presidencia del Banco de Italia y Río de la Plata (1873/74). Se casó con la Srta. Maria Crohare y con ella tuvo un hijo: Antonio Oscar Demarchi Crohare (1875-1934).

Demetrio, Profesor en Farmacia, además de dedicarse a la botica y droguería, fue director Interino del Museo durante un año y medio en reemplazo de su hermano Antonio, cuando éste viajó a Suiza. (Ver Los boticarios encargados del Museo Público

Antonio, nació en el Ticino en 1819 y falleció en Lugano (Suiza) en 1879. Cuando llegó a Buenos Aires tenía aproximadamente doce años de edad. Parte de las dos primeras décadas de su estadía en el Plata transcurrieron durante el gobierno de Juan de Manuel de Rosas (1829-1832 y 1835-1852).Antonio estuvo a cargo del Museo en el período 1842-1853 y una vez dejado el puesto se casó (se desconoce la fecha exacta), con una hija del caudillo Federal Juan Facundo Quiroga Argañaraz (1788-1835), doña Mercedes Quiroga Fernández (1827 - 1868) y con ella tuvo un varón al que bautizaron como Alfredo Silvestre Facundo Demarchi Quiroga (1857 - 1937). Al ser asesinado el 18 de Febrero de 1835 en Barranca Yaco el cadaver del caudillo federal había permanecido en la Catedral de Córdoba, siendo posteriormente trasladado a la iglesia “San Francisco” en Flores y posteriormente trasladado a un mausoleo propiedad de Facundo Quiroga (actualmente a cargo de la familia Demarchi) en La Recoleta.

Juan Manuel de Rosas (1833) , según Parish, 1851










Gral. General Facundo Quiroga poco antes de su muerte, óleo del pintor suizo Bacle, Museo de Luján






Para demostrar el impacto emotivo que tuvo en su esposa Mercedes, hija del asesinado Quiroga, Antonio Demarchi, su yerno, encargó al escultor italiano Tantardini la estatua de un virgen a la que bautizó “La Dolorosa” y que erigió frente a la tumba de Quiroga en el cementerio Del Norte o La Recoleta.
Según Luis Demarchi, sexta generación de la familia Demarchi, radicado en Montevideo, los restos de Quiroga estuvieron ocultos y explica en un reportaje que Mi tatarabuelo suizo, Antonio Demarchi -casado con Mercedes Quiroga, la hija de Facundo-, en una maniobra de mucha celeridad decidió esconder su cadáver para preservarlo de los enemigos de Rosas”, cuenta a LA NACION, desde Uruguay, Luis Demarchi, sexta generación de los descendientes de Quiroga. “En 1877 se lo escondió detrás de una pared que mandó a construir y la única forma en que cabía el féretro era de manera vertical”, añade. ¿Por qué se ocultaron durante más de un siglo los restos del caudillo riojano y por qué su nombre no figura en ningún registro del cementerio? De acuerdo con el testimonio de la familia, en 1877, al morir Juan Manuel de Rosas en Southampton, Inglaterra, un grupo de seguidores del restaurador organizó una misa en su memoria en Buenos Aires. El gobierno nacional se opuso a semejantes honores y se exacerbaron los ánimos de los descendientes de las víctimas “del tirano Rosas”. Ante el intento de homenaje, otro grupo marchó al cementerio del Norte (hoy Recoleta) para mancillar los símbolos federales, entre los que se encontraba la tumba de Quiroga. “Con un caballo, un grupo enardecido enlazó la Virgen La Dolorosa, la imagen de carrara traída desde Milán y realizada por el escultor Antonio Tantardini, que preside el túmulo de la cripta, y trató de derribarla. Ante el temor de que ultrajaran sus restos, mi tatarabuelo procedió a esconderlo y evitó que su nombre aparezca en los registros”, cuenta Demarchi. “Siempre supimos que Quiroga estaba ahí, pero desconocíamos detrás de cuál de las paredes estaba escondido”, aclara.






La Dolorosa frente al mausoleo donde descnsan los restos de Facundo Quirogha, en La Recoleta encargada al escultor Tantardini para representar el dolor que experimentó su esposa, doña Mercedes Quiroga Fernández, a raiz de la muerte de su padre, Facundo Quiroga, en Barranca Yaco (1835).

En esa posición permaneció el cajón hasta que recientemente con la ayuda de un georadar de la Comisión Nacional de Energia Atómica fue descubierto en diciembre del 2004. Según el arqueólogo urbano Schavelzón, la pared de ladrillos construida en la bóveda de Quiroga, es reciente, probablemente de la década de 1930. (La Nación, 2005;Schávelzón, y Frazzi, 2010). Aparentemente Antonio Demarchi era un fervoroso rosista o federal. Sus escritos en el libro  de copia de notas acompañando el ingreso de piezas del museo y enviadas a las autoridades de gobierno revelan una forma de pensar muy particular y un estilo que no condice con el director de un museo nacional, y que nos hacen pensar que era un abierto partidario del General Rosas y que explicaría, en parte por qué, durante ese período, ocupó el cargo de Director o Encargado del Museo. Sirva como ejemplo la primera anotación en el cuaderno de copia de notas del Museo: “…acusando recibo de la copia de la clasificación del soldado José Bracho, que tuvo tan gloriosa parte en la muerte del salvaje unitario, asesino de Lavalle y la tercerola con la que la ejecutó……”.
Por otro lado, Antonio tuvo una activa vida social e industrial en otros campos.. Por ejemplo estableció una fábrica de instrumentos musicales y un negocio del mismo ramo en la calle Florida, muy acreditado en la época. La firma “Antonio Demarchi y Cia.” publicó además la revista musical “El Arte” a partir de 1884, en una tipografía y litografía musical propia.
A instancias suyas se había creado durante la época de Rosas en 1834, el primer consulado helvético en el país, que tuvo a su cargo por largos años.

La Sociedad Filantrópica Suiza
Buenos Aires fue la puerta de entrada para los suizos que emigraban a las estados del Plata  Fue el consul honorario de la Confederación Helvética, Don Antonio Demarchi, quien por su propia iniciativa en 1861, convocó a sus compatriotas a fundar la La Sociedad Filantrópica Suiza, para asistir a los menos afortunados entre los suizos de su distrito consular.
Se convirtió asi junto con sus primeros 190 adherentes, no sólo en un centro de beneficencia, sino también en el centro de la vida social para la colectividad y fomentó la inmigración suiza a la Argentina

Hospital Italiano
Fue  uno de los fundadores del Hospital Italiano de Buenos Aires. Muerta su esposa en 1868, Demarchi regresó con su madre, una hermana y todos sus hijos, a cuya educación deseaba atender. Conservó sin embargo en Argentina la droguería y muchas propiedades, para cuya atención sus descendientes transcurrirían largas temporadas en el país

El inicio de un emporio económi
Una vez terminada en 1853 su poco visible actuación como encargado del Museo Publico, Antonio Demarchi comenzó una intensa actividad comercial que fue continuada por sus sucesores . La Compañia farmacéutica y Drogueria Demarchi, Parodi & Co. fue, tanto en Buenos Aires como en Montevideo, la principal firma comercial de drogas en el Plata durante décadas y sentó las bases de una fortuna creciente, que se extendió hasta la década de 1930 en Buenos Aires. Los Demarchi, además de figurar entre los fundadores y principales accionistas del Banco de Italia y Río de la Plata (BIRP), tenían participación en la industria textil y química, en compañías de seguros, inmobiliarias y de transporte y en el sector agropecuario. Su hermano Marcos Demarchi había sido presidente del BIRP en 1873-74, y su sobrino Alfredo director de1884 a 1901.
Los Demarchi (De Marchi) con el pasar de las décadas, junto con los Bernasconi, Chiesa, Matti, Pellegrini, Quadri y Soldati habrian de jugar un rol importante en la vida económica y mismo política de la Argentina..

El primer consulado suizo
El primer Cónsul suizo designado en Buenos Aires fue el Sr. Rudolf Sprüngli, originario del cantón San Gallen, que llegó al Río de la Plata en 1834. Regresó a Suiza en 1846. El Consejo Federal dispuso en 1856 la creación de un Consulado en Buenos Aires, con jurisdicción además en la Provincia de Buenos Aires, Paraguay y Uruguay, nombrando a su titular, Antonio Demarchi, originario del Tesino, recién en 1858. En 1860, reunificada la República, amplió su jurisdicción a todo el territorio nacional.

 Bibliografía
Anónimo, 2005. Hallan los restos de Facundo Quiroga ocultos en una bóveda de la Recoleta. La Nación: 13 de febrero de 2005. .
Carbonetti, A. 2009.  2009. Los caminos del Cólera em Argentina en la segunda mitad del Siglo XIX..www.alapop.org/2009/images/...PDF/ALAP_2008_FINAL_360.pdf.
Lascano Gonzalez, A. 1966. El Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires.Historia .Ediciones Culturales Argentinas. Secretaria de Estado de Cultura, Buenos Aires: 135 pags.
Schávelzon, D. y P. Frazzi. 2010. Las muertes de un caudillo. La tumba de Facundo Quiroga, Olmo Ediciones, Bs.As. 110 pags.

El destino del instrumental del Gabinete de Física, el Laboratorio de Química y de los objetos de Historia Natural (1822-1836)

Hugo P. Castello, 2012.  MACN: en comisión en la Fundación de Historia Natural "Félix de Azara".
Adquisición e instalación del Gabinete y del Laboratorio

El gobierno de Buenos Aires, de quien dependía la universidad en 1822, buscó otorgar un papel destacado a la enseñanza de la ciencia, en particular los estudios de física y química, asignaturas que no habían contado con demasiada atención en la época colonial.  Bernardino Rivadavia, Ministro de Relaciones Exteriores y Gobierno, en el momento de la creación de la universidad, gestionó, con la mediación de José Ignacio de Garmendia, que se encontraba en Europa, ante la firma Hullet Hnos. y Cia. de Londres, banqueros del gobierno bonaerense, para la adquisición de un Laboratorio de Química y de un Gabinete de Física, destinados a ser instalados en las aulas de la universidad. (Piccirilli, 1943).
El suministro de los elementos y aparatos para equipar los futuros laboratorios fueron encargados a los señores Baillot, Piet y Cia. de París, los cuales, el 25 se Septiembre de 1823, reemitían una factura por el importe de 31930 francos, valor de los elementos comprados y una detallada descripción de los instrumentos y aparatos accesorios que integraban el embarque. Éstos arribaron en el mes de enero de 1824, oportunidad  en la cual el ministro Rivadavia señalaba que aun no se había reconocido el contenido del envío y ordenaba pasar nota al rector para ubicar el lugar donde serían instalados los laboratorios. En octubre de 1824, el ministro Manuel J. García ordenó que se abonara la factura, pues el catedrático de química, Manuel Moreno, había dado su conformidad respecto a la recepción de los objetos remitidos desde Europa (AGN: X 6-2-3).
En el mensaje que los ministros encargados del Poder Ejecutivo de la provincia, Rivadavia y García, presentaron a la Legislatura, señalaban: “un laboratorio de química y una sala de física, la mas completa, han sido conducidas de Europa para servir a la enseñanza de las ciencias naturales. A la colección de minerales que existe ya, se agregarían en breve las máquinas necesarias al estudio de la mineralogía”.
Esta mención por parte del gobierno indicaba la importancia que se asignaba a los asuntos destinados a mejorar el adelanto de los estudios universitarios, obviamente debido a su influencia en el progreso de la sociedad (Mensajes, 1976).
Luego de su arribo a Buenos Aires, los aparatos y elementos permanecieron sin uso, debido a la falta de personal idóneo que pudiera tomar a su cargo su preparación para ser utilizados, como así también debido a la ausencia de profesores hábiles para efectuar los consiguientes experimentos.
Transcurrió una año hasta que la firma Hellet Hnos. en Londres, el 5 de octubre de 1825, informara al gobierno que la fragata francesa Jean Dárc había partido hacia unos 15 ó 20 días del puerto del Havre con un nuevo embarque consistente en dos cajones conteniendo artículos destinados a la enseñanza de Anatomía, la preparación de animales para el Museo de Ciencias naturales y otros elementos adicionales y algunos artículos faltantes en el primer embarque.
El periódico Crónica Política y Literaria de Buenos Aires (9/6/1827) bajo el título “Gabinete de Física y de Historia Natural” (1) señala los pasos dados para la adquisición de los instrumentos y elementos adquiridos en el exterior. Lamenta que éstos llegaran a Buenos Aires antes que se hubiera dispuesto el lugar para su instalación, lo cual comprometía la conservación de algunos de ellos. Informa al mismo tiempo que se había elegido el convento de Santo Domingo para tal fin, edificio donde se reunirían todos “los objetos relativos a la enseñanza de ciencias físicas y naturales, un laboratorio de química, un gabinete de física y un museo de zoología, de mineralogía y de botánica”. El laboratorio será ubicado en el piso inferior y en el corredor, mientras en las piezas altas, el gabinete y el museo, proyectando además la construcción de un anfiteatro para la enseñanza de los distintos cursos.
Seis años después, en 1833, el coronel Arenales relataba que el Gabinete de Historia Natural se encontraba en las galerías altas del “convento suprimido de Santo Domingo”, provisto de una brillante colección de objetos comprados en Europa y considerablemente aumentada después con varios otros objetos de estos países. Señala asimismo que se encontraba en exposición: “mas de 1500 piezas del reino mineral y cerca de 800 del animal, sin incluir las familias de insectos, etc.” (Gutiérrez, 1915: Pág. 319).
Arenales, a continuación comenta que, en ese lugar se guardaban los aparatos de química y física experimental por medio de los cuales se realizaban las lecciones prácticas para los estudiantes de la universidad, además de los Objetos de la Historia Natural.
La Cátedra de Física estuvo a cargo de Pedro Carta Molina, durante un breve lapso, previo al arribo de Mossotti, este último destacado profesor e investigador que dejó señalados recuerdos en Buenos Aires, entre ellos los de Vicente López, que probablemente asistió a sus clases.
En cuanto a la responsabilidad de montar los instrumentos y su conservación, ésta estuvo a cargo de Carlos Ferraris (Nicolau, 2005).

El uso y destino de la colección de instrumentos de Física comprados por Rivadavia para el Museo o Sala de instrumentos.
Con la llegada al país del Físico italiano Ottaviano Fabrizio Mossotti, por decisión del gobierno se le cedió en préstamo en 1828, el instrumental de Física para que con él pudiera entrenar a los estudiantes de la Universidad de Buenos Aires en la Cátedra de Física.
Mossotti, previamente, luego de su arribo al Plata se había desempeñado en el Dto. Topográfico.
La cátedra de Física experimental pasó a estar a cargo de Octavio F. Mossotti, quien reemplazó así a Pedro Carta Molina, responsable de la misma cátedra desde 1826. Mossotti instaló en los altos del Convento de Santo Domingo, un Observatorio Astronómico y realizó observaciones meteorológicas. En la Universidad también dictó cálculo diferencial y en sus cursos explicaba a los estudiantes de medicina los principios de dielectricidad o electricidad en el interior de los cuerpos.
Cuando en 1835 decidió retornar a Italia, el Oficial Mayor del Ministerio de Gobierno Agustín Garrigós le comunicó a Ferraris, encargado del Museo, que el Gobernador de la Provincia había decidido que todo el instrumental de Física, que hasta ese momento estaba en custodia de Mossotti, fuera pasado al Dr. Don Saturnino Segurola de la Casa de Expósitos y que entregara las llaves del cuarto que ocupaba Mossotti al Reverendo Padre predicador, Presidente del Convento de Sto. Domingo, Fr. Domingo Incháustegui.

Bibliografía
Gutiérrez, J. M. 1915.Origen y desarrollo de la enseñanza pública superior en Buenos Aires: 642 Págs.
Nicolau, J. C. 2005. Ciencia y Técnica en Buenos Aires, 1800-1860, Eudeba: 278 pags.
Piccirilli, 1943. Rivadavia y su tiempo. ED. Peuser: Tomo 1: 529, y Tomo 2: 632 Pág., Buenos Aires:
Notas
(1) Crónica Política y Literaria de Buenos Aires, se editó por vez primera el 3/3/1827 y el último número después de la aparición de 120 números, el 6/10/1827. Sus editores fueron D. José Joaquín de Mora y D. Pedro de Angelis.